|
|
Los distintos grupos y organizaciones que
integran la sociedad actual deben enfrentar hoy
la problemática que genera el cambio en las
relaciones humanas. No hay organización donde
aquellos no se experimenten. Las
transformaciones sociales, económicas y
familiares, crean contextos turbulentos, donde
las personas y las instituciones padecen
conflictos que necesariamente deben someterse a
procesos de reacomodación.
Esta realidad se da en toda organización; y
resulta altamente relevante en las educativas,
donde la solución a los conflictos no puede
atentar contra la educación misma.
La pugna por distintos intereses, el ejercicio
del poder, el manejo de la economía, la política
de recursos humanos, el sistema normativo, las
crisis de sucesión, provocan habitualmente
serios conflictos.
Las reparticiones públicas, las organizaciones
no gubernamentales, las organizaciones
empresarias, los sindicatos, las instituciones
educativas y toda organización que cuente con un
grupo de personas realizando alguna tarea para
obtener un fin, está sometida a los avatares de
una comunicación deficiente, de la desfiguración
de los roles, de excesos de autoridad, de
mecanismos que entorpecen la eficiencia y, a
veces, el respeto de derechos humanos
elementales.
En todos estos casos, es posible diseñar
sistemas, a la medida de las necesidades de cada
institución, susceptibles de convertirse en el
recurso adecuado y natural para encontrar una
solución, más humanizadora y no adversarial, a
las disputas y también, a los conflictos no
explícitos que impiden el desenvolvimiento
óptimo de la organización.
Estos sistemas generalmente incluyen:
a) un trabajo de técnicas de comunicación con el
personal,
b) la formación de mediadores internos,
c) la elaboración, en conjunto con los propios
actores, del diseño más útil para la
institución,
d) una instancia de supervisión y de servicio de
mediación externo.
Todos ellos, a cargo de los profesionales de la
Consultora Equipo IMCA. |
|